Hay vajillas que no se compran.
Se heredan.
Se cuidan.
Se sacan solo en momentos especiales.
Platos que fueron de la abuela, de la madre, o que llegaron a casa para quedarse, porque cuentan una historia y despiertan emoción cada vez que se ponen en la mesa.
En Dayan Decor partimos de esa vajilla amada. Observamos sus flores, sus líneas, sus colores, su espíritu. Y a partir de ella diseñamos manteles y servilletas hechos a medida, pensados para dialogar con lo que ya existe y honrarlo.
No imponemos un diseño.
Lo escuchamos.